Un asegurado de ARAG llevó uno de sus autobuses a reparar a un taller mecánico. Poco después de recogerlo, y mientras estaba circulando, el vehículo prendió en llamas y quedó totalmente calcinado. La compañía de seguros del asegurado de ARAG envió un perito para que realizara un informe del vehículo y éste constató que el incendio se debía a un fallo eléctrico producido por una mala reparación. ARAG se puso en contacto con el taller mecánico para llegar a un acuerdo amistoso pero, a pesar de conocer la existencia del informe pericial en el que se les culpaba del incendio del autobús, los responsables del taller se negaron a aceptar su parte de culpa. Ante esta negativa, ARAG interpuso una demanda ante el juzgado pertinente.
Una vez oídas las partes y revisada la documentación aportada, que incluía el informe pericial, el juez condenó al taller a indemnizar al asegurado. Al no estar de acuerdo, el taller apeló la sentencia y, en un nuevo juicio, el juez la ratificó, condenando de nuevo al taller mecánico a pagar al asegurado de ARAG una indemnización de 27.000 euros.
Etiquetas: coche quemado, Indemnización
Mmmm… Situaciones muy dificiles. Hay muchos problemas si un coche lleva una unidad de segunda mano y tiene un accidente. Las empresas de seguridad tienen problema muchas veces. Sobre los mecanicos si que en la mayoria de las veces negan que equivocan, mejor para ellos que lo piensan mejor.
Un Saludo,
Alejandro.
[...] Vehículo calcinado [...]